Criando una nueva generación


Aunque la crianza de hijos es responsabilidad compartida entre el papá y la mamá, nosotras tenemos una cuota muy grande en la enseñanza de valores y educación en general.

Cargamos con gran parte de la responsabilidad de criar una nueva generación de hombres y mujeres género-conscientes, libres de estereotipos y creyentes de la igualdad.

Con nuestro ejemplo, ellos crecerán y formarán su propia familia.

La pareja que tenemos a nuestro lado es un reflejo de nuestro amor propio. Por ende, si nos amamos a nosotras mismas, podremos aspirar a tener una relación sana y respetuosa, y nuestros hijos e hijas aspirarán a lo mismo.

La pareja es la decisión familiar y laboral más importante que vamos a tener… porque esta persona, a quién amamos, puede impulsarnos al éxito o mandarnos directo al fracaso. Eso también lo verán nuestros hijos.

Si tenemos hijos hombres, tenemos que tener cuidado de cómo nos referimos acerca de sus amigas mujeres y compañeras: por ejemplo, qué decimos sobre su vestimenta o sobre cómo ellas deciden ver la sexualidad. Con nuestras palabras, él respetará a las mujeres o las verá como simples objetos, entenderá que “no es no” o querrá imponerse. Valorará a una mujer segura o se sentirá menos. Con nuestro ejemplo, compartirá las labores del hogar o pensará que eso es responsabilidad de la mujer.

Si tenemos hijas mujeres, ellas aprenderán de autoestima a través de nuestra imagen sobre lo que es belleza. Si pasamos en dietas, contando calorías y diciéndonos a nosotras mismas gordas y feas: eso aprenderán ellas. Si estamos en relaciones de abuso o violencia, ellas posiblemente escogerán a un agresor como pareja. Si pensamos solo en los demás y nos dejamos a nosotras mismas de últimas, ellas repetirán ese patrón. Si no nos valoramos ni nos respetamos, posiblemente ellas en un futuro tampoco.

En nosotras está el crecer como mujeres y madres, para que, con el ejemplo, podamos ser modelos dignas de imitar de nuestras hijas y aprendan lo que significa ser mujer. Convirtámonos en un ideal de mujer para nuestros hijos hombres, para que ellos respeten a las mujeres y asuman su responsabilidad dentro de la familia.

Deja un comentario